¿Por Qué a Veces las Cosas No Encajan? Y la Importancia de Preguntar
- Adriana Merlo
- 27 dic 2024
- 2 Min. de lectura

Hoy quiero contarte una historia. Es simple, pero también profunda, porque me llevó a reflexionar sobre algo que quizá tú también has sentido: esa extraña sensación de que hay piezas en tu vida que no terminan de encajar. Hace unos días, recibí una notificación sobre un pago. Según la lógica, debía incluir los meses de noviembre y diciembre, pero me dijeron que ese era el último pago. Algo en mí se encendió, una pequeña chispa de duda que me preguntaba: ¿Será que algo cambió y no me di cuenta? Podría haberlo dejado pasar. Podría haber asumido que todo estaba en orden y continuar con mi día. Pero no lo hice. Esa chispa de curiosidad fue más fuerte, y decidí preguntar. Esa simple pregunta no solo aclaró mi duda; me recordó una verdad que a menudo olvidamos: preguntar no es un acto de debilidad, sino de valentía.
El Poder de Preguntar Es tan fácil no preguntar. Aceptamos lo que se nos dice, seguimos el flujo, y pensamos: "Si algo está mal, ya alguien me lo dirá." Pero, ¿qué pasa cuando no lo hacen? ¿Qué pasa cuando dejamos que nuestras pequeñas dudas se acumulen en silencio? La respuesta es que nos quedamos atrapadas en un ruido mental que creamos nosotras mismas. Construimos historias en nuestras cabezas —historias que a menudo no son ciertas— y esas historias se convierten en barreras entre nosotras y la claridad.
Preguntar: Más que Pedir Claridad Preguntar no es solo una herramienta para resolver dudas; es un acto de autocompasión. Cuando preguntas, estás diciéndote a ti misma: "Merezco saber. Merezco claridad. Merezco actuar desde mi verdad." Nos han enseñado que a veces es mejor pedir perdón que pedir permiso. Pero yo creo que hay un valor inmenso en detenernos y preguntar antes de actuar.
Preguntar nos da poder, nos devuelve la confianza y nos libera de ese constante ¿y si?
Reflexiona Sobre Esto:
• ¿En qué áreas de tu vida estás eligiendo el silencio en lugar de la claridad?
• ¿Qué dudas has estado ignorando porque parecen pequeñas o incómodas?
• ¿Qué pasaría si, por un día, eligieras preguntar?
Un Ejercicio para Ti: Preguntar con Intención
Hoy te invito a que tomes un momento para ti. Busca una hoja de papel y escribe esa pregunta que llevas evitando. Tal vez sea una duda en el trabajo, una conversación pendiente en una relación o simplemente algo que no encaja en tu día a día. Luego, da el paso. Pregunta. Sin miedo, sin expectativas, solo con la intención de honrar tu curiosidad y tu verdad. Y cuando lo hagas, observa lo que sucede. Porque lo que he aprendido es esto: lo que no preguntas, no te lo dirán. Pero cuando preguntas, abres puertas que ni siquiera sabías que estaban cerradas.
Diseñar una vida que amas comienza con preguntarte: ¿Qué necesito saber hoy para sentirme más conectada conmigo misma y con mi vida?
Tu voz merece ser escuchada. Hazle espacio.



Comentarios